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Logo of nihpaAbout Author manuscriptsSubmit a manuscriptHHS Public Access; Author Manuscript; Accepted for publication in peer reviewed journal;
 
Rev Peru Med Exp Salud Publica. Author manuscript; available in PMC 2010 December 1.
Spanish.
Published in final edited form as:
Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2009 January 1; 26(3): 299–306.
PMCID: PMC2995200
NIHMSID: NIHMS251076

DUCHAS VAGINALES Y OTROS RIESGOS DE VAGINOSIS BACTERIANA

Abstract

Vaginosis bacteriana (VB) es una infección caracterizada por el cambio en la microflora de la vagina, asociándose a resultados adversos del embarazo y a la adquisición de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH. En este estudio se buscó la asociación entre el uso de duchas vaginales y otros factores de riesgos con VB.

Se usó un diseño observacional descriptivo transversal prospectivo, en 1,252 mujeres que asistieron al servicio de planificación familiar de tres hospitales nacionales (Dos de Mayo, Arzobispo Loayza, San Bartolomé) y el Instituto Materno Perinatal, durante el año 1997. Se utilizó un cuestionario estructurado donde se registraron variables socio demográficas y características del estilo de vida de las participantes. VB fue diagnosticada mediante el puntaje de Nugent. Se empleó análisis de regresión logística para calcular odds ratio (OR) e intervalos de confianza al 95%.

La edad promedio de las participantes fue 25.1 ± 4,7 años, el 23.4% tenían más de 11 años de educación. La prevalencía de VB fue 20,1%. Las mujeres que practicaban duchas vaginales tuvieron 2.28 veces (OR = 2.28, IC 95% [1.0–5.0]) mayor probabilidad de tener VB comparado con aquellas que no lo practicaban. Tener dos o más parejas sexuales estuvo asociado con 2.0 veces (OR =2.0, IC 95% [1.2–3.5]) mayor probabilidad de adquirir VB comparado con aquellas que habían tenido solo una pareja sexual. Las participantes que iniciaron una relación sexual a una edad temprana tuvieron 1.4 veces (OR=1.4, IC 95% [1.0 –1.9]) mayor probabilidad de adquirir VB.

El uso de duchas vaginales es un factor de riesgo de VB. Los programas destinados a la salud de la mujer deben abordar las repercusiones perjudiciales para la salud asociados con las duchas vaginales.

Palabras clave: Vaginosis bacteriana, duchas vaginales, parejas sexuales, edad a la primera relación sexual, factores de riesgo

Abstract

Objective

Bacterial vaginosis (BV) is an infection characterized by a change in the micro flora of the vagina. BV has been associated with adverse pregnancy outcomes and increased risk of acquisitions of sexually transmitted diseases (STD). In this study, we sought to determine the association of douching and other behavioral risk factors in relation to BV.

Methods

This cross-sectional study was carried out among 1252 women attending four family planning clinics in Lima, Peru in 1997. Structured questionnaire was used to collect information on socio-demographic and lifestyle characteristics of women. BV was diagnosed by the Nugent’s score. Logistic regression procedures were employed to estimate adjusted odds ratios (OR) and 95% confidence intervals (95% CI).

Results

Mean age of participants was 25.1 ± 4.7 and 23.4% had more than 11 years of formal education. The prevalence of BV was 20.1% and significantly associated with a number of behavioral risk factors. Women who practice douching were 2.28-times (OR=2.28; 95% CI: 1.0–5.0) more likely to have BV compared with those who didn't practice. Having two or more sexual partners was also associated with a two folds (OR=2.0; 95% CI: 1.2–3.5) increased risk of BV. Those who started sexual intercourse at a younger age were 1.4-times (OR=1.0–1.9) more likely to have BV.

Conclusion and Implication

Douching is a risk factors associated with BV among Peruvian women. Programs aimed at women’s health must address the adverse health outcomes associated with douching. Future population based studies that investigate associations of douching and adverse reproductive and gynecologic health outcomes need to be conducted.

INTRODUCCIÓN

La VB es una infección causada por un desequilibrio en la flora de la vagina. Entre los microorganismos que se asocian con esta condición se cuenta a Gardnerella vaginalis, Mobiluncus (spp), Prevotella spp. Bacteroides (spp), Peptostreptoccus Ureaplasma urealyticum y Mycoplasma hominis (13). La microflora vaginal normal está constituida por un predominio de especies de lactobacilos los cuáles producen peróxido de hidrógeno (H2O2) y ácido láctico manteniendo la vagina con pH inferior o igual a 4.5. Cuando VB está presente, el pH aumenta por encima de 4,5, y al examen microscópico del flujo vaginal existe una disminución de lactobacilos y un aumento de bacterias anaerobias, básicamente Gardnerella vaginallis y mobiluncus spp ( 3, 4).

Los síntomas más comunes de VB son: flujo vaginal y mal olor. Sin embargo, la mayoría de los casos son asintomáticos, por esta razón muchas mujeres no reciben tratamiento. Como consecuencia de esto último pueden presentar los siguientes problemas obstétricos: parto prematuro, niños con bajo peso al nacer, mayor riesgo de transmisión del VIH, rotura prematura de membranas, infecciones postoperatorias, aborto espontáneo, y endometritis posparto (39).

Existe controversia entre los autores de si VB es una ITS; ya que puede encontrarse en mujeres sexualmente inactivas . Por otro lado se conocía que los factores de riesgo incluían el tabaquismo, el consumo de alcohol, el uso del preservativo, el uso de DIU, anticonceptivos hormonales, niveles educativos bajos, duchas vaginales, el número de parejas sexuales, y la edad de la primera relación sexual (5, 911).

Algunos investigadores han encontrado que las duchas vaginales alteran la protección normal de la flora vaginal induciendo a las mujeres a desarrollar VB (12). Esto genera complicaciones como aumento del riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica, embarazos ectópicos, carcinoma de cuello uterino, aumento de la susceptibilidad a las ITS y reducción de fertilidad (1214).

Estudios realizados en países desarrollados han encontrado una mayor prevalencia de VB en mujeres de zonas rurales, bajos ingresos y comunidades indígenas. Un estudio realizado en los EE.UU. por Allsworth & Peipert encontraron una prevalencia significativamente mayor de VB en mujeres negras no-hispanas, en comparación con mujeres de otras étnias (3). En Canadá, Wenman et al (15) encontraron que el riesgo de VB es significativamente mayor entre las mujeres aborígenes en comparación con las mujeres no indígenas (33% contra 13%, p <0,001). Del mismo modo, Kildea y Bowden (16) en su estudio de salud reproductiva en mujeres indígenas en Australia, encontraron una asociación significativa entre VB e infertilidad (OR= 2,94, IC 95% [1,33, 6,53]).

A pesar de las fuertes asociaciones de VB con resultados adversos en el embarazo, existe escasa investigación sobre la relación entre el uso de duchas vaginales y el desarrollo de la VB en países en desarrollo. El objetivo de este estudio es determinar la prevalencia y los factores de riesgo de VB, especialmente su asociación con el uso de duchas vaginales.

MÉTODOS

Tipo de Estudio, Población y Muestra

El presente trabajo es un estudio observacional descriptivo transversal prospectivo, llevado a cabo el año 1997. La población estuvo conformada por las mujeres que se atendieron en los servicios de planificación familiar de tres hospitales (Dos de Mayo, Arzobispo Loayza y San Bartolomé) y el Instituto Materno Perinatal. La muestra estuvo conformada por 1,252 mujeres nuevas o continuadoras en estos servicios. Se incluyó a mujeres entre 15 y 37 años de edad sexualmente activas (coito por lo menos una vez en los últimos seis meses). Sólo fueron excluidas las mujeres que estaban embarazadas, aquellas dentro de los primeros 42 días post parto o dentro de los 15 días post aborto.

Definición de Términos

VB fue diagnosticada mediante la puntuación de Nugent (17). Si la puntuación fue de 7 o más la participante fue clasificada como positiva para VB. Si una mujer tenía un puntaje de 4 a 6 como intermedia y por debajo de 3 como negativa para VB.

El uso de duchas vaginales se definió como el lavado interno de la vagina con un irrigador con agua o una solución con sustancias adicionales (medicamentos, vinagre, bicarbonato de sodio, etc.)

Procedimientos

Las mujeres que firmaron el documento de consentimiento informado, fueron entrevistadas; se les preguntó sobre sus características demográficas, antecedentes ginecológicos y obstétricos (actual y anterior), uso de anticonceptivos, el uso de condones, comportamiento de sí misma y de su compañero sexual, posibles factores de riesgo para infección cervical o vaginal, el motivo para venir al establecimiento de salud y los síntomas principales. Se preguntó sobre las características del flujo vaginal, tales como cantidad, color, consistencia, olor. Otras preguntas fueron acerca de la ubicación, tipo y frecuencia del dolor abdominal; la presencia de dispareunia, disuria y prurito. Se realizó un examen cuidadoso del abdomen, vulva, vagina y el cuello del útero (mediante un especulo). Durante el examen, se prestó especial atención a las características de la parte inferior del abdomen, flujo vaginal, la apariencia del cuello uterino y su secreción. En cada uno de los cuatro establecimientos, las pacientes fueron entrevistadas por el mismo entrevistador y examinadas por el mismo ginecólogo.

Procedimientos de Laboratorio

Los procedimientos de laboratorio se realizaron en el laboratorio de referencia del Hospital Dos de Mayo y supervisado por un técnico de laboratorio capacitado en el diagnostico de ITSs, incluyendo: 1) Conteo de leucocitos polimorfo nucleares, células epiteliales, células escamosas, T. vaginalis móviles y la presencia de pseudohifas en 10 campos representativos de una muestra de fluido vaginal, recogido de la parte posterior-lateral del fondo del saco con un hisopo con punta de algodón.; 2) Tinción de Gram de un frotis vaginal para calcular la puntuación de Nugent, basada en cuantificar tres morfotipos bacterianos en el examen directo del fluido vaginal teñido con Gram; i) bacilos Gram positivo largos (Lactobacillus spp.), ii) cocobacilos Gram variable ó Gram negativo que corresponden a, Gardnerella .vaginalis y Prevotella spp., y iii) bacilos curvos Gram variable, que representan a Mobiluncus spp. (12). 3) Determinación de pH en el fluido vaginal de la pared lateral-posterior del fondo del saco vaginal utilizando un indicador con un rango de 4,4 a 7,5; 4) Tinción de Gram de un frotis de la secreción endocervical para contar el número de leucocitos polimorfonucleares por campo a 400X; 5) Inoculación de la secreción endocervical obtenido mediante un hisopo de dacron, en un agar de Thayer-Martin, incubado durante 48 horas a 36ºC en una jarra con CO2 y leído a las 24 y 48 horas para identificar N. gonorrhoeae a través de la presencia de colonias diplococos gram-negativos oxidasa-positivo. 6) Inoculación de la secreción endocervical en el medio de transporte para PCR, utilizando el hisopo incluido en el kit de PCR, luego mantenido a − 20oC antes de su envío a la Universidad de Washington donde se realizó el estudio de N. gonorrhoeae y C. trachomatis, 7). Determinación de la prueba serológica RPR en suero para el diagnóstico de sífilis y 8) la prueba del VIH para un estudio de prevalencia.

Revisión Ética

Los procedimientos utilizados en este estudio fueron aprobados por el Comité institucional del Hospital Dos de Mayo.

Análisis Estadístico

Los datos fueron introducidos al programa SPSS 6,1 para Windows y analizados utilizando STATA (versión 8,0). Primero se realizó un análisis bivariado evaluando la asociación entre las duchas vaginales y otras variables con la presencia de VB. Posteriormente se uso un modelo de regresión logística con el fin de identificar los factores asociados independientemente a VB calculando el odds ratio (OR) e intervalos de confianza al 95% ( IC 95% ). Los elementos potenciales que podían dar lugar a confusión, se evaluaron mediante su introducción en el modelo de regresión logística cada uno por separado y evaluando el cambio en los OR. Las variables fueron retenidas en el modelo si alteraban el OR por lo menos en un 10% (18).

RESULTADOS

Las características de los participantes se muestran en la Tabla 1. La edad promedio de las participantes fue de 25,1 ± 4.7 años. Sólo el 31,4% de las participantes eran casadas, 57,8% convivían, y casi el 87 % de las mujeres vivían con sus parejas. Casi una cuarta parte de las participantes (23,4%), tenían 12 o mas años de educación y el 76,6% eran amas de casa. Aproximadamente el 19% de las mujeres iniciaron su primera relación sexual a los 15 o menos años de edad. En el año previo al estudio, el 6,0% de las participantes refirieron haber tenido más de una pareja sexual. Sólo el 9,0% de las mujeres no tenían niños y 11,6% de ellas tenía tres o más hijos. Casi el 30% de las participantes refirió haber tenido un aborto, y el 11,5% reportó que el aborto había sido inducido. La forma más común de la anticoncepción utilizada fue hormonal (44,3%). El uso de un DIU fue utilizado por el 24,2% de las mujeres. De las 1,252 participantes 251 fueron positivos para VB de acuerdo con el puntaje de Nugent, lo que constituye 20,1% de la muestra estudiada. Más de la mitad de las participantes (58,9%) fueron negativas (Nugent puntuación de 0 a 3) para VB, y el 21,1% tenía una puntuación de Nugent intermedia (4 a 6). En este estudio, 2,4% de las mujeres practicaban el lavado vaginal. De las quejas principales reportadas espontáneamente por las participantes, las más comunes fueron: flujo vaginal (21,3%) y dolor abdominal bajo (21,7%).

Table 1
Tabla N º 1 Características sociodemográficas, obstétricas y ginecológicas de las participantes. Hospitales Dos de Mayo, San Bartolomé, Arzobispo Loayza e Instituto Materno perinatal, Lima 1997

En el análisis bivariado (Tabla N º 2) VB se encontró asociada con el uso del DIU. Las mujeres que informaron de 2 o más parejas sexuales durante el mes pasado tenían 3,5 veces (OR=3.5, IC 95%: [1,5 – 8,4]) mayor riesgo de VB. Las mujeres que informaron de que tenían dos o más parejas sexuales en el último año, en comparación con aquellos que informaron de 0 o 1 pareja sexual durante el mismo período tuvieron 2,2 veces mayor riesgo de VB (OR=2.2 IC 95%: [1,3 – 3,7]). Las duchas vaginales también estuvieron asociadas con VB. Las mujeres que la habían practicado, tenían 2,4 veces mayor riesgo de tener BV (OR=2.4 IC 95%: [1,0 – 5,3]) en comparación con otras formas de prácticas de higiene vaginal o ninguno.

Table 2
Tabla N º 2 Asociación entre duchas vaginales y otras variables con VB. Hospitales Dos de Mayo, San Bartolomé, Arzobispo Loayza e Instituto Materno perinatal, Lima 1997

Finalmente en la Tabla N º 3 se muestran los OR e IC95% y los valores p de las asociaciones entre las variables mostradas y la presencia de vaginosis bacteriana. Después de ajustar para las variables potencialmente confusoras, el número de parejas sexuales, la edad a la primera relación sexual y el uso de la anticoncepción hormonales siguieron asociados a la presencia de VB. Las mujeres que practicaban duchas vaginales tuvieron 2.28 veces (OR = 2,28 IC 95%: [1,0 –5,0]) mayor probabilidad de tener VB en comparación con aquellas que no tenían esta práctica. El haber tenido dos o más parejas sexuales estuvo asociado a 2.0 veces (OR = 2,0 IC 95%: [1,2 – 3,5]) mayor probabilidad de presentar VB. Las participantes que iniciaron relaciones sexuales a una edad más temprana tuvieron 1,4 veces (OR=1.4 IC 95 %: [1.0 – 1.9]) mayor probabilidad de tener VB.

Table 3
Tabla N º 3 Factores independientemente asociados a Vaginosis Bacteriana. Hospitales Dos de Mayo, San Bartolomé, Arzobispo Loayza e Instituto Materno perinatal, Lima 1997

DISCUSIÓN

La prevalencia de VB en la muestra de estudio fue del 20,1% y existió asociación con una serie de conductas de riesgo. Las mujeres que practicaban duchas vaginales fueron más propensas a tener VB en comparación con aquellas que no la practican. Tener dos o más parejas sexuales y la edad joven a la primera relación sexual estuvieron estadísticamente asociadas con VB. La prevalencia y los factores de riesgo de VB identificados en este estudio están de acuerdo con los resultados en otros estudios (39).

El tamaño de la muestra usado en este estudio fue considerablemente grande en comparación a dos estudios anteriores realizados que estudiaron la frecuencia y los factores de riesgo de VB en el Perú. Nuestro estudio encontró que 20,1% de las mujeres fueron positivas para VB, mientras que otros estudios en el Perú han demostrado 27% (11) y 40,8% (19). La diferencia en la prevalencia de VB se debe a la diferencia en los métodos de diagnóstico usados para VB y a la diferencia en las poblaciones de estudio. En nuestro estudio el diagnóstico de VB se hizo usando el puntaje de Nugent.

Los resultados de este estudio indican que las mujeres que practican duchas vaginales son más propensas a adquirir VB que las que no lo hacen. Estos resultados son consistentes con los hallazgos de estudios anteriores en otros países (12, 13, 2023). Watchartone et al en su estudio transversal entre las mujeres tailandesas que asistían a la clínica de planificación familiar, encontró que VB fue significativamente más frecuente entre aquellas mujeres que practicaban duchas vaginales (OR = 3,98, IC 95%: [1,85–8,33]). Ness y sus colegas en su estudio entre mujeres que asistían a clínicas en los EE.UU. informó de que la práctica de duchas vaginales una vez al mes o más se asociaba con VB o flora intermedia después de controlar otras variables (OR = 1,4; IC 95%: [1.1–1.9]) (21).

Del mismo modo Holzman et al informaron sobre una significativa asociación entre duchas vaginales y VB (OR=2,9; IC 95%: [1.5–5.6]) (5). Sin embargo, Demba y col informaron de la ausencia de asociación entre las dos variables (4). Los investigadores han informado de la importancia de evaluar la frecuencia de duchas vaginales ya que existe una relación entre dosis y respuesta entre las duchas vaginales y sus efectos adversos (23). En este estudio una pequeña parte de las participantes practicaban el lavado vaginal regularmente. Los resultados del análisis mostró una relación estadísticamente significativa entre las dos variables, incluso cuando otros posibles factores potenciales de confusión fueron controlados durante el análisis multivariado. La evidencia disponible a partir de los resultados de este estudio y los de otros autores hacen consistente la asociación entre VB y duchas vaginales.

En nuestro estudio encontramos que los que iniciaron relaciones sexuales a una edad más temprana tuvieron 1,4 veces (OR=1.4 IC 95%: [1.0–1.9]) mayor probabilidad de adquirir VB. Estos resultados están en concordancia con los resultados de estudios anteriores que documentan la edad joven durante la primera relación sexual como uno de los principales factores de riesgo de VB (24).

En nuestro estudio, el mayor número de parejas sexuales se ha asociado con un mayor riesgo de VB. Estos resultados son coherentes con los informes de otros investigadores en todo el mundo. Chiaffarin et al en su estudio entre las mujeres italianas informaron que los que tenían más de una pareja tuvieron 1.8 veces (OR = 1,8, IC 95%: [1,1–2,9]) mayor riesgo de tener VB, en comparación con aquellos que tenían solo una pareja (20). Nilsson et al, en su investigación realizada en Suecia “Estudio de la Salud de las Mujeres”, informó de la fuerte asociación entre VB y el tener más de una pareja sexual (25). En un estudio entre las mujeres que asistían al Centro de Salud Sexual Sidney con VB, Smart et a (19) encontraron que las mujeres con dos o más parejas masculinas en los últimos 12 meses tenían 1,6 veces mayor riesgo de VB que aquellas que tuvieron solo una pareja (OR = 1,60, IC 95%: 1,27 a 2,02).

El uso del DIU ha demostrado estar correlacionado con la presencia de VB (9, 16, 22). Se encontró una asociación significativa entre estas dos variables en el análisis bivariado, sin embargo, esta asociación se atenuó en el análisis multivariado. No hubo asociación entre el uso de DIU y VB en otro estudio (20). A pesar de nuestro hallazgo, el uso de anticonceptivos hormonales ha demostrado ser un factor protector en otros estudios (9). Un estudio demostró que no hay relación entre VB y anticoncepción hormonal (22).

Entonces existen resultados contradictorios entre los autores con respecto a los factores de riesgo de VB, los cuales se aclararán con futuros estudios. Las diferentes formas usadas para diagnosticar VB produce diferentes resultados en la prevalencia y factores de riesgo de VB. Las mujeres siguen practicando duchas vaginales de varias formas, con el uso de soluciones diferentes y con diferente frecuencia, todos los cuales deben ser examinados.

Varias advertencias deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados de nuestro estudio. En primer lugar, el diseño transversal del estudio no permite dar una inferencia causal. A pesar que las duchas vaginales han sido frecuentemente asociadas con VB, la relación causa-efecto es menos clara. Es posible que las duchas vaginales tengan un efecto directo sobre la flora vaginal causando una disminución de los lactobacilos, lo que favorece un aumento de las bacterias asociadas con VB. También es posible que las mujeres puedan practicar duchas vaginales como resultado de sufrir síntomas vaginales asociadas con VB. Los datos sobre la relación entre VB y duchas vaginales se limitan a estudios transversales y con problemas derivados de los datos (26).En segundo lugar, aunque el estudio tiene un gran número de participantes sólo una pequeña proporción de ellas practicaba lavados vaginales en forma regular. El número de mujeres analizadas para tratar de establecer una correlación significativa entre VB y los posibles factores de riesgo puede no ser lo suficientemente grande como para concluir que las duchas vaginales fue el principal factor de riesgo de VB. Sin embargo, los resultados del análisis mostraron que ésta práctica estuvo asociada significativamente a la presencia de vaginosis bacteriana, incluso cuando potenciales factores de confusión se tuvieron en cuenta durante el análisis multivariado.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En conclusión, las duchas vaginales, el haber tenido dos o más parejas sexuales durante el último año y la edad joven a la primera relación sexual estuvieron asociadas significativamente con la presencia de VB. Sobre la base de nuestros conocimientos, se necesita mejorar los programas destinados a mejorar la salud de la mujer, abordando los efectos negativos reproductivos y ginecológicos asociados con las duchas vaginales. Es necesario explicar a las mujeres la peligrosidad del lavado interior de la vagina y hacer que el organismo gubernamental regulador de medicamentos DIGEMID norme que se imprima una advertencia en los envases de los productos vaginales diciendo que las duchas vaginales son dañinas. Se necesita desarrollar investigaciones futuras para evaluar el efecto nocivo de las duchas vaginales en la salud reproductiva y ginecológica. Es importante realizar estos estudios especialmente entre las mujeres de zonas rurales, de bajos ingresos y comunidades indígenas.

Acknowledgments

A Michelle Williams y Bizu Gelaye del programa Multidisciplinary International Research Training, por el continuo apoyo para que el presente estudio culmine satisfactoriamente.

Fuente de financiamiento: Este estudio fue financiado por el Programa Especial de Control del SIDA (1997) del Ministerio de Salud del Perú.

Footnotes

Conflicto de interés: Los autores declaran que no existe algún conflicto de interés en la ejecución o publicación de este estudio. El único propósito del Programa Especial de Control del SIDA de aquel tiempo fue tener un diagnóstico basal de la prevalencia de las infecciones de transmisión sexual en mujeres que buscaban atención en los servicios de planificación familiar.

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